Las puertas del Estadio de Gran Canaria volvieron a abrirse para dar paso a la que ya se perfilaba como la edición más ambiciosa de su historia, y la respuesta de la primera jornada no dejó margen a la duda. Más de diez horas de música en directo certificaron el músculo de un festival que ha sabido consolidarse como el gran faro cultural del verano en el archipiélago.
El honor de inaugurar el escenario recayó sobre Playacoco. El dúo grancanario, integrado por Faeh y Molina, desplegó su magnética propuesta de pop latino, ritmos urbanos y destellos tropicales. Armados con guitarra y ukelele, y con el fondo rítmico incuestionable de uno de los mejores baterías y percusionistas de España, Javi Moreno, la formación firmó una calurosa bienvenida para un público que, de forma paulatina, iba poblando los sectores del recinto. Durante su actuación, los artistas detuvieron el ritmo para mandar un mensaje de solidaridad a las víctimas de los recientes terremotos en Venezuela, desplegando la bandera del país en un aplaudido gesto de apoyo.
El relevo local continuó con Admire. La artista emergente, avalada por reconocimientos de la talla del Premio YouTube Music, el Granada Film Fest o el AWLab que demostró por qué es una de las promesas más estimulantes del panorama.
La temperatura del estadio siguió subiendo con la irrupción de Ptazeta. La rapera isleña derrochó energía repasando sus hits más coreados y desvelando algunas de sus composiciones de su nuevo EP, Amor. La expectación era máxima, especialmente tras el reciente lanzamiento de Cuica, su flamante colaboración con Quevedo. La sombra de El Baifo sobrevoló el recinto, alimentando los rumores sobre sus posibles apariciones sorpresa junto a Lola Índigo o Aitana, quienes también actuarán este fin de semana en el festival.
El contraste estilístico llegó de la mano de Paulina del Carmen. La cantautora e intérprete granadina ofreció un set donde las raíces del soul, el flamenco y el pop romántico internacional se entrelazaron de manera natural con bases contemporáneas de música urbana y un sutil beat electrónico, destilando una sensibilidad que cautivó a los paladares más exigentes.
Ya con la noche cerrada, Dani Fernández demostró por qué el público canario lo considera uno de los suyos. Mientras que el 90% de las listas de streaming actuales pertenecen a géneros urbanos, Dani Fernández ha roto todas las barreras lógicas de la industria. Ha hecho historia al convertirse en el primer artista de pop-rock al mantener una canción de forma ininterrumpida en el Top 50 de Spotify España durante 8 meses y varias de las canciones de su último disco en el top 200 durante más de 12 meses. Este logro no es fruto de una tendencia pasajera, sino de una propuesta sólida que conecta de forma transversal con millones de oyentes. Su último álbum, La Jauría , debutó directamente en el Número 1 de las listas de ventas, acumulando millones de streams y consolidándose como el artista nacional del momento.
El ciudadrealeño, que arrastra una legión de más de dos millones de oyentes mensuales en Spotify, derrochó garra y complicidad. Durante su actuación entonó Y si lo hacemos?, tema que dedicó con cariño a la palmera Valeria Castro, su aliada de estudio en este tema. En el repertorio no faltaron himnos generacionales como Bailemos, Supersubmarina o Clima tropical. Una actuación vibrante que podría seguir sirviendo de amuleto inspirador para su amigo Álex Baena y el resto de jugadores de la selección española en los próximos partidos del mundial.
El punto álgido de la velada llevó el nombre de Ms. Lauryn Hill. La leyenda estadounidense, ganadora de cinco premios Grammy, ofreció en el festival su único concierto en España de este año, justificando por sí sola la trascendencia del evento. La exintegrante de The Fugees arrancó con una imponente interpretación de Final Hour para, acto seguido, hilvanar un viaje sonoro memorable a través de las obras maestras de su icónico álbum The Miseducation of Lauryn Hill, encadenando clásicos atemporales como Everything is Everything o To Zion. Tras no pisar suelo español desde su concierto en el Mad Cool de 2019, la cálida acogida en el Gran Canaria Live Fest dejó claro que la isla es un refugio idóneo para su música.
Cuando parecía que la noche había tocado techo, Viva Suecia apareció para poner el broche. La banda murciana sacó de repertorio himnos como Bien por ti, Lo que te mereces, El Bien y La Voz del Presidente con los que cerraron por todo lo alto el primer día del festival.
Si bien la organización prometía la edición «más ambiciosa» hasta la fecha, la diversidad y nivel del cartel de esta primera noche le han dado la razón. Pero esto es solo el principio. Hoy el Estadio de Gran Canaria se prepara para ver cómo tiemblan sus cimientos al ritmo de Juan Luis Guerra, Lola Índigo, La Pantera o DJ Conjurer entre otros.
– Adrián García.
