EditorLujo

¿El bienestar está de moda o tu relación con la moda es una señal de bienestar?

Adrián Torres. Pavo real.

Mar Batlle

No podemos negar que el bienestar está de moda. Meditar, practicar yoga, cuidarse y comer saludablemente se ha vuelto una prioridad. Las redes sociales están llenas de personas con rutinas de bienestar perfectas y nuevas prácticas que surgen día a día. De hecho, es una suerte que esté de moda cuidarse, la primera conexión unidireccional entre ambos universos. Pero, ¿es tu relación con la moda una señal de bienestar?

La moda está directamente relacionada con el estilo, que es la capacidad de ser muy bien uno mismo, conocerse y potenciarse. En ese caso, para saber jugar con la moda y ganar la partida hace falta un proceso de autoconocimiento previo y, es por eso que tu relación con la moda y con cómo te presentas al mundo día tras día es, sin duda, una señal de bienestar. De hecho, si pensamos en conceptos relacionados con el bienestar, hablaremos de cuidado, respeto y conocimiento. Y es ahí donde reside la conexión principal entre ambos mundos, ya que la base de entender la moda y usarla a nuestro favor es exactamente la misma: aceptarte, acoger y abrazar todo tu ser, y finalmente potenciarte.

Por ese motivo, conceptos como el mindfulness han atraído el interés a la industria de la moda, ya que la base de ambos universos está estrechamente relacionada. Traer la consciencia al presente y analizar el motivo intrínseco durante nuestras acciones de compra, no solo favorecerá la estructura de nuestro cerebro, sino que esto tendrá un efecto directo sobre el resto de recursos de la industria. Al escoger invertir en vez de comprar, apostaremos por los básicos y por la calidad, dejando a un lado el exceso de oferta y demanda que caracteriza nuestra industria. Además, elegir la ropa de forma consciente, conocer su origen y dotarla de un significado simbólico puede cambiar tu confianza y tu actitud. La conexión entre la moda y la identidad individual es tan poderosa que, dependiendo de tus elecciones diarias, pueden influenciar la manera en que te ves y cómo te sientes.

Por otro lado, cuando invertimos en un producto de calidad, potenciamos la liberación de dopamina, hormona responsable del placer y de la recompensa. La inversión, y, por tanto, anticipación y adquisición de prendas de lujo asequible potencian la presencia de esta hormona de la felicidad. Los efectos de la dopamina actúan previamente a la compra, lo que promueve el deseo que actúa como motor principal de la industria de la moda y el lujo. Además, el incremento de la presencia de esta hormona en nuestro cuerpo tendrá efectos positivos en otros ámbitos de nuestra vida. Es por eso que aumentarán como consecuencia los niveles de placer, aprendizaje y memoria, así como la capacidad de atención, la curiosidad y la motivación. Evidentemente, para beneficiarnos de esta dopamina tenemos que invertir con consciencia, ya que es este proceso de reflexión previo el que nos hará beneficiarnos de los poderes de esta hormona.

Por ese motivo, podemos concluir que el bienestar está de moda y que la moda es una clara señal de bienestar. Tener un estilo claro y sentirse a gusto con lo que llevas cada día es símbolo de entender tu cuerpo, respetarlo y abrazarlo y a la vez, es sinónimo de conocerse y ser consciente de lo que te hará sentir bien. Hay un denominador común muy potente entre ambos universos y el hecho de aplicar conceptos de la industria del bienestar en nuestra relación con la moda favorecerá este largo camino de autoconocimiento. La psicología apoya esta vertiente, y además, desde un punto de vista científico, la toma de consciencia en inversiones en una industria aspiracional como la del lujo, fomentará la segregación de la hormona de la felicidad.

¿Necesitas más argumentos para usar la moda a tu favor?

No olvides que la moda ha evolucionado a partir de la palabra latina factio –la acción de hacer–, así que hagamos todos juntos esta acción de forma consciente, respetuosa y presente para usarla a nuestro favor.

Texto de Mar Batlle

Graduada en International Business y con un Master en Luxury Management en el IFM de París, actualmente trabaja como Production Planner en Loewe en la categoría de RTW y Accesorios. Además, es una apasionada especialista de la industria del bienestar y adora escribir, cosa que le permite unir estos dos mundos y usar la moda no solo como herramienta de comunicación sino como herramienta de bienestar.

Obra artística de Adrián Torres

Adrián Tores (Conil de la Frontera, 1982) es muralista. Estudió Bellas Artes en las universidades de Sevilla y Barcelona. Realizó sus primeros encargos y exposiciones en Estados Unidos y, de vuelta a España, monta su propio estudio y se dedica a la pintura a tiempo completo. Ha realizado y expuesto murales en numerosos países y ha colaborado en diferentes proyectos solidarios para funciones como Vicente Ferrer, Eva Longoria Foundation, etc.

Adrián Torres. La mano de Buda, 2022. Acrílico sobre lienzo, 130 x 97 cm. Cortesía del autor.

Adrián Torres. Kate Moss, 2010. Acrílico sobre lienzo, 146 x 114 cm. Cortesía del autor.

Adrián Torres. La mano de Cristo, 2022. Acrílico sobre lienzo, 130 x 97 cm. Cortesía del autor.

Adrián Torres. Pavo real.