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Vincent Urbani · The Flood

Vincent Urbani nos ofrece su reflexión sobre el poder matérico del agua y del retrato. Una mirada poco convencional sobre quiénes somos y cómo queremos mostrarnos a través de la fotografía.


Vincent Urbani · Fotógrafo

El agua es una metáfora poderosa: la inundación es una fuerza catastrófica que arrastra todo a su paso. Sin embargo, bajo su poder destructivo, a menudo permanecen raíces profundas, los cimientos sobre los cuales puede comenzar la reconstrucción.

De manera similar, los retratos de The Flood revelan la esencia de los sujetos, su estética más auténtica, en contraste con un mundo obsesionado con la perfección y la auto-promoción incansable.

The Flood es un proyecto de fotografía retratista nacido del deseo de alejarse de cualquier tipo de construcción artificial, mostrando a los sujetos en su estado más puro y natural.

Vivimos en una realidad donde la pose perfecta, el filtro adecuado y la edición digital crean imágenes impecables que, a menudo, están lejos de la realidad.

Es importante preguntarnos: cuando mostramos algo que no es real, ¿solo estamos engañando a los demás o también nos estamos engañando a nosotros mismos? Al perseguir esta perfección artificial, corremos el riesgo de abandonar nuestra verdadera esencia, el núcleo mismo de nuestra unicidad.

Tal vez lo hacemos por miedo, inseguridad o simplemente porque buscamos constantemente la aprobación de los demás y tememos su juicio. Sin embargo, es precisamente en esta fragilidad donde reside nuestra fuerza.

The Flood se basa en la unión de personas que se ponen frente a la cámara sin maquillaje ni artificios, a menudo fotografiados con la cara y el pelo mojados, entregándose completamente al proyecto a través de su expresión corporal.

En nuestra era, sin duda, la fotografía de retrato está experimentando una nueva edad de oro, en gran parte gracias al auge de las redes sociales y la práctica generalizada del auto-retrato.

Estas plataformas se han convertido en una manera de definirse a uno mismo, afirmar la presencia en el mundo y comunicarlo constantemente a los demás.

Sin embargo, la fotografía de retrato a menudo se asocia con esta constante auto-afirmación aunque en realidad, el retrato no tiene que centrarse necesariamente en el rostro del sujeto.

Es posible contar una historia a través de otras partes del cuerpo, como el movimiento de una mano, el cuello o los hombros. Cuando el rostro no es el punto focal, el retrato se transforma de algo inherentemente identificativo a algo más abstracto y conceptual.

El retrato no tiene que centrarse necesariamente en el rostro del sujeto.

Al preparar este proyecto, no solo exploré la fotografía y el cine, sino también la pintura. Pintores como Henni Alftan, Domenico Gnoli, Tony Toscani y fotógrafos como Paul Jung y Sarah Van Rij han jugado un papel importante en la inspiración de The Flood porque se centran en la narración visual, evitando deliberadamente la identificación explícita.

Recuerdo claramente una exposición en la Fundación Prada en Milán hace unos años, donde pude ver la obra de Domenico Gnoli.

Detalles meticulosos como una raya en el cabello, un cuello o un torso evocaron en mí recuerdos personales, aunque no representaban a ninguna persona específica de mi pasado o de mi presente. 

La ausencia de una identidad clara en estas obras convirtió el recuerdo personal del artista en algo universal, permitiendo que yo, en calidad de espectador, pudiera conectar emocionalmente con él.

La falta de identificación había conseguido alejar el enfoque del narcisismo y la auto-promoción, centrándolo en una narrativa onírica: la creación de un recuerdo o una escena que nunca existió.

Este es el enfoque que quise incorporar en el proyecto.

La aprobación pública y la validación en las redes proporcionan una satisfacción efímera pero también crean una dependencia emocional.

En cambio, si nos centramos en el equilibrio, contando historias a través de imágenes auténticas, utilizando nuestros cuerpos no como herramientas para obtener aprobación sino como vehículos para el desarrollo de una narrativa, volvemos al verdadero poder de la fotografía de retrato.

The Flood busca crear imágenes donde los sujetos se revelan en su vulnerabilidad, sin imponer una estética ni buscar aprobación comunicando quiénes son, tanto en sus fortalezas como en sus imperfecciones. Esta transparencia es lo que los hace poderosos e independientes.

La inundación arrastra todo, quizás incluso las inseguridades de nuestros tiempos.

Fotografía · Vincent Urbani.

Modelos · Lorenzo Mezzasoma, Riccardo Pucci, Martin Milenoz, Alfredo Inches, Marina Mustica. Sara Presa.

Modelos Carmen Duran Agency · Raheem, Fatou & Oriol Albert.

Project assistants · Sara Presa, Angela Giner, Marina Mustica.